Mi experiencia de participar en un curso de Alemañol

Aktualisiert: Okt 14


Hace unas semanas terminé el curso de “Alemañol - Video curso A1”, y quisiera compartir con ustedes mi experiencia para que entiendan cómo funciona en la práctica y poder despejar algunas de sus dudas sobre aprender en línea y, precisamente, en este curso, mediante Facebook.

Como sabrán, aventurarse en un curso de idiomas online es un riesgo cuando no sabes muy bien de qué se trata. Surge la incertidumbre de si estamos tomando la mejor decisión, si cumplirá mis expectativas, si la modalidad funciona, etc. En mi caso, fue una tremenda oportunidad para conocer una cultura totalmente distinta, dándome valor y seguridad en el proceso de integración.


Nuestras clases fueron desde fines de noviembre hasta principios de abril (entremedio tuvimos semanas de repaso), y lo primero que hicimos fue unirnos al grupo de Facebook, ya que esta es la plataforma donde se encuentra el contenido y en la que podemos resolver dudas. Además de eso, usamos Zoom, una red muy parecida a Skype, para reuniones en línea (¡me agrado su sencillez y versatilidad!).


En el grupo participamos personas muy heterogéneas, en total, seis estudiantes de países tan variados como Colombia, Perú, México, España y Chile, quienes cada semana teníamos una temática distinta para trabajar. Por ejemplo, cada lunes estaban a nuestra disposición cinco videos —de cinco a diez minutos de duración—, y el cuaderno de ejercicios digital, el cual puedes imprimir. En mi caso, no imprimía para evitar el uso desmedido de papel, pero sabemos que en la práctica no es muy cómodo.


Mi dinámica consistía en ver un video al día y luego practicar los ejercicios de esa sección, a excepción de uno de los días de la semana donde veía dos videos para el viernes tenerlo libre para la práctica en vivo. El tiempo que dedicaba a diario era muy variable, pero iba desde una a tres horas. Cualquier duda, iba directo al muro de Facebook — Melanie, es super rápida para responder—, el que también ocupamos para responder algunos ejercicios que nos pedían ocasionalmente.


En cuanto al contenido de los videos, en ellos Melanie explica las temáticas a través de recursos que ayudan a reforzar el conocimiento, como esquemas, diálogos, dibujos, etc. aportando frescura a las clases que, de entrada, son muy concisas y con un buen guión. Al final de cada uno se indica cuáles son los ejercicios que hay que trabajar en el Arbeitsbuch, en el que siempre hay una lista de vocabulario y que aconsejo mucho hacer, porque los contenidos son tan variados que las palabras se olvidan rápido.


Los viernes en Zoom son exclusivamente de práctica sobre los temas tratados durante la semana (personalmente, siempre me daba un poco de nervio, pero los resultados eran reconfortantes). Esas clases son grabadas y subidas al grupo en Facebook, no está demás decir que sirve mucho volver a verlas.


Una de las cosas más entretenidas que pasó fue que armamos un grupo de estudio, en el que a través de Zoom o WhatsApp nos retroalimentamos. El curso si bien ya finalizó, seguimos practicando con dos compañeras, porque entendemos que es la manera más efectiva de aprender este curioso idioma.

El curso en sí mismo, es un proceso desafiante, pero muy enriquecedor pues, como verán, “trae luz a la oscuridad”, teniendo la tremenda ventaja de armar tu horario para estudiar como más te acomode, aprendiendo de paso, a ser más autónomos.


La recomendación es ser perseverante. No nublarse ante la dificultad. Cada persona tiene distintas formas de aprender, desde mi experiencia, les sugiero tener un horario estable, hacer los ejercicios, buscar otros medios que complementen el curso, pedir ayuda y estar muy atentos a lo que pasa alrededor. Por sobre todo, perder la vergüenza. Nadie nace sabiendo.


Blog escrito por Maite Bustamante

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