Un recorrido por la Autobahn alemana

Aktualisiert: Okt 14

Cuando llegué a Alemania lo primero que conocí fue la Autobahn, es decir, la particular y extensa red de autovías que recorren el país germano en su totalidad. Debía viajar seis horas en auto desde Frankfurt a Oldenburg, mi destino, por lo tanto, me entretuve reconociendo los letreros de un montón de ciudades de nombres indescifrables y desconocidos para mi. Sin embargo, lo primero que llamó mi atención fue que no se pagan peajes. Así es, la buena noticia es que viajar en ella es gratis para los autos menores, pues su mantención se realiza a través de los impuestos.



Mientras disfrutaba las buenas condiciones en las que se encontraba la ruta, esperaba encontrarme con las típicas curvas y subidas-bajadas características de las carreteras en Latinoamérica, pero el territorio alemán es totalmente plano: no hay pendientes, el terreno se mantiene regular la mayor parte del tiempo. En América Latina - aparte de las malas condiciones en los que se encuentran muchas de las autopistas- viajar en carretera significa ser aliado del cambio en primera, debido a su pronunciada geografía. Acá, sin embargo, puedes ver abiertamente el horizonte y lo que depara el camino kilómetros más adelante.


Windräder

Otro personaje singular que se puede apreciar son los molinos de viento de los parques eólicos, muy usuales a los costados de la Autobahn, parte constitutivo entonces del paisaje, así como también los numerosos camiones que recorren día y noche las distintas rutas del país. En ese sentido, en Chile es común ver a gente haciendo “dedo” (o autostop) para que conductores, sobre todo de camiones, los acerquen a sus destinos. Algo totalmente desconocido en la Autobahn, donde no ves a nadie levantando el pulgar en señal de ayuda.

La seguridad no falla

Más allá de los anecdótico, la Autobahn es una de las autopistas más seguras del mundo por su alto nivel de ingeniería. Debes estar muy atento, pues siempre te encuentras con señales de tránsito en el camino - las que cambian según distintas condiciones, como la congestión vehicular y el clima- y las normas de circulación son muy estrictas. Sin embargo, es agradable poder manejar en una autopista con una infraestructura en buen estado. Por ejemplo, el pavimento se mantiene bien y las salidas la mayoría de las veces se encuentran a la derecha, llamadas “Ausfahrt”.


Es cierto que no hay un límite de velocidad para conducir. Esto es muy singular si lo comparamos con el resto de las autopistas de distintos países. Pero, cuidado, la mayoría de los trayectos sí cuentan con límites establecidos. Es por ello que se recomienda manejar a los 130 kilómetros por hora y se debe respetar únicamente la pista izquierda para adelantar.


En la Autobahn hay cámaras de tránsito que fiscalizan y resguardan las normas de circulación. Los alemanes son rigurosos con esto. Algunas de ellas están a la vista, otras ocultas e incluso las hay móviles.




Si vas a exceso de velocidad, lo más seguro es que llegue una multa a tu casa con la fotografía correspondiente, como nos llegó a nosotros por manejar 15 kilómetros por sobre la norma durante un viaje a Hamburgo. Por esto, es importante estar atentos a la señalética y ser prudentes a la hora de conducir.


Blog escrito por Maite Bustamante


Nota adicional de Melanie:


Siempre deja una "Rettungsgasse" en caso de congestión en la Autobahn

Lo que también es muy importante si hablamos de seguridad en la Autobahn, es que sepan cómo actuar en caso de congestión. No importa cuántas vías hay en la Autobahn, siempre debes dejar una vía para la emergencia y policía entre la primera y segunda vía.






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