Ir de compras a un supermercado en Alemania

Aktualisiert: Okt 14

Hacer las compras en Alemania tiene muchas similitudes a cualquier supermercado del resto del mundo, pero también tiene singularidades propias de los alemanes. Aquí te dejo algunas consideraciones generales y otras más específicas a tener en cuenta antes de ir por primera vez al supermercado en tierras germanas.


Estando en Alemania se siente como que hubiera mayor cantidad de supermercados. Pues sí. En ciudades más grandes, puede haber hasta 5 supermercados disponibles en un solo barrio. En tamaño, la mayoría de los supermercados son más chicos a los de América Latina. Acá los super no tienen las secciones de artículos electrónicos, de ropa y zapatos separadas por hombre, mujer y niño. Aunque en algunos supermercados encuentras estos productos en un sector específico y sin tanta variedad para elegir.


Si tienes la costumbre de hacer las compras de la semana los días domingo, tendrás que organizarte para ir otro día, ya que en Alemania los supermercados no abren los domingo. La Constitución alemana establece que este día es de descanso obligatorio, por lo que el domingo es realmente un día de ocio y descanso.



Llegó la hora de hacer las compras y lo primero al llegar al supermercado es pasar a buscar el carro. En Alemania para sacar los carros necesitas ingresar una moneda de 50 centavos, un euro o de dos euros como depósito que libera el carro y te permite usarlo. Luego, al terminar de comprar quien lo usa lo devuelve desde donde lo recogió. Esto evita el desorden y acumulación de carros en el estacionamiento. Excelente idea!



Es conocido que Alemania es un país que se preocupa por el cuidado del medio ambiente y los supermercados no son la excepción. Cada vez que compras un refresco envasado que contenga el logo, debes pagar el “Pfand”, que es un impuesto asociado al envase (lata o botella). Es por esto que los supermercados tienen máquinas receptoras de latas y botellas vacías, en donde se introducen para intercambiarlas por un cupón que equivale al pfand que pagaste al adquirir productos con estos envases y, que puede ser usado en la siguiente compra.


Algo que llama la atención dentro de los supermercado, es que tienen muy desarrolladas sus marcas propias. Recuerdo que en países de Sudamérica algunos supermercados tienen productos más genéricos como pastas, arroz, azúcar. Pero en Alemania encuentras helado, guantes de aseo, pilas, jamón, de todo de la marca propia y a un precio más económico. Otro dato bueno para el bolsillo, es que hay supermercados que bajan los precios de algunos productos, una hora antes del cierre del local.


También dentro del supermercado no hay música ambiental, ni canciones de las marcas promocionando sus productos, ni tampoco el voceo de ofertas mientras uno está comprando, lo único que se escucha son los carros avanzando.

Otra peculiaridad de los supermercados es que en la sección de frutas y verduras no existen las pesas y tampoco alguien que ayude a pesar los productos. Las frutas y verduras se pesan directo en la caja, qué práctico no?


Respecto a las cajas, los supermercados tienen en promedio cinco cajas y mantienen abiertas dos e incluso una, eso sí cuando las filas son largas abren otra caja adicional. Cuando esto sucede, ocurre algo curioso, se pierde el orden y rectitud de los alemanes y comienza una competencia de quien llega antes a la nueva caja abierta.


De todas formas, si hay fila, la espera no será mayor a 5 minutos en este tiempo debes poner tus productos en la cinta y luego un separador que indica a la cajera que hasta ahí son tus cosas.


Todo el proceso de “caja” es muy rápido, las cajeras son muy eficientes y no te das cuenta cuando ya hay que pagar. En este corto tiempo en que registran lo que compras, debes estar atento para empacar tus cosas a medida que vayan pasando, porque no hay empaque y tampoco bolsas gratis, aquí las bolsas del super se pagan. Es común que si demoras en esta parte, los demás clientes o el cajero te miren presionando para que te apures. Aquí no hay tiempo para ir viendo el precio de cada producto que va pasando a ver si no han cobrado algo de más. Ojo Finalmente, una vez que pagas, te preguntan si quieres la boleta.


Sin lugar a dudas, visitar un supermercado en Alemania es toda un experiencia. Muchos de los aspectos de los supermercados alemanes mencionados son muy buenas ideas que deberían ser repetidas en todas partes.


¿En tu país cómo funcionan los supermercados? ¿También existen cosas únicas?


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Blog escrito por Macarena Sanchez