¿Cómo aprender alemán?

Aktualisiert: Okt 14

Maite esta tomando el curso A1 conmigo. La pregunté que hace a parte del curso para practicar y aprender más alemán. Lee aquí su respuesta:


Aprender alemán al comienzo es un lío y manejarlo necesita, sobre todo, disciplina y creatividad. En mi caso, y por distintas razones, no hablo inglés. Mucho menos iba a saber hablar alemán. Pero llegó el día en que pisé tierras teutónicas y, como se puede suponer, me sentí ajena a una cultura e idioma donde no entendía nada. Por supuesto, cada vez que escuchaba el alemán era un recordatorio de que estaba lejos de casa.


Desde entonces, he buscado la manera más fácil y afín a mis intereses para lograr aprender este idioma a veces amado a veces odiado. Tengo que decir que mi novio es chileno-alemán y eso facilita las cosas, pero desde mi experiencia, no me levanto todos los días con la animosidad para hacerlo, o bien, no me alcanza el tiempo.


La modalidad que he practicado es incorporarlo, de a poco, a mis actividades e ir palpando de que se trata esta lengua. Por ejemplo, cuando estoy en mi casa o trabajo, en vez de poner alguna playlist, escucho vía Streaming radios alemanas, como Cosmo o Deutschlandfunk Kultur. Con esto me familiarizo con la pronunciación y voy reconociendo palabras que aprendo en el curso de Alemañol A1.



En un principio, todas las palabras de vocabulario que aparecían en las clases, las escribía en post-it —de tres distintos colores según su artículo masculino (verde), femenino (naranjo) o neutro (blanco)— y los pegaba en los objetos de la casa como en ventanas, puertas, sillas, cama, plantas, cuadros, libros, etc. todo me servía para ir memorizando.


Entre tanto, el primer regalo que cayó en mis manos fue un diccionario —¡Bah! ¿Quién ocupa un diccionario en tiempos donde buscas todo en internet?— suena aburrido, pero bueno, este era un hermoso visuelle Wörterbuch con buenas fotografías que incluía los famosos artículos del alemán. Hasta ese momento, el diccionario era casi un invento para mi que luchaba, y hasta hoy lo hago, con Der, Das, Die.


Siempre está en la mochila y lo sacó cada vez que aparece un clásico letrero. Viene segmentando por temas locales: transporte público, medios de transporte, el supermercado, colores, números, el cuerpo, la casa, las profesiones, medioambiente, ropa y calzado, etc.


Luego se me ocurrió descargar una App para practicar las lecciones del curso con ejercicios en el celular, llamada “A1- Deutsch”. Esta me pareció la más entretenida, rápida y dinámica, pero hay muchísimas opciones para ejercitar la teoría que, según yo, es lo más importante.


Cómo decidí acercarme al alemán haciendo cosas que disfruto, lo agregué a las lecturas, películas y música. Compré un pequeño libro sobre mi signo astrológico, Jungfrau (virgo), en una tienda del metro que cada mes trae consejos de autoconocimiento. Así que, mensualmente hago sus traducciones y aprendo palabras e informaciones nuevas.


Hace poco tiempo, surfeando en internet, descubrí a Marti Fischer, un productor de música y youtuber alemán —sacado de las profundidades del cielo— y sintonicé muy bien con su estilo random y su humor.


Me gusta la música electrónica alemana, pero como no tiene letra (jeje), hace tiempo buscaba encontrar música para aprender la lengua no sólo con la cabeza, sino que también con el alma —por muy romántico que parezca—. Y este canal de Youtube se encarga de darme eso e inyectarme energía.

A través de aquí, conocí también a Mirella, una influencer en Instagram, muy entretenida, quien hace videos y habla sobre música, veganismo, plantas, etc. por lo que siempre resulta un reto entender cada publicación que comparte. Como a ella, he conocido diversas cuentas en Social Media interesantes de seguir.


Sin embargo, una de las opciones que más me ayuda es practicar los ejercicios del curso con mi partner alemán. Quizá no es tan fácil encontrar uno, pero siempre puede haber alguien quien desee, al revés, aprender español. Los alemanes que conozco son comprometidos, conocí a algunos yendo a un tandem de los días martes en Oldenburg.


Mi última herramienta con la que ejercito es una cajita de "VokabelBox", con el que aprendo vocabulario para que las palabras se queden incrustadas, literal, en mi cabeza. ¡Resulta un muy buen sistema de aprendizaje!




Ya ves, todo suma, lo importante es integrarlo de la forma más entretenida y práctica a tu vida. Cuéntanos, ¿Cómo aprendes alemán tú?


Blog escrito por Maite Bustamante.